El sonido de la "P" es uno de los más difíciles de grabar con limpieza. Los filtros antipop ayudan, pero si no tienes uno a mano — o simplemente no es suficiente — toma una baqueta, el mango de una cuchara de madera o un destornillador largo y sostenlo en vertical entre tu boca y el micrófono. Corta esas ráfagas de aire plosivas antes de que lleguen a la cápsula, reduciendo mucho el "pop" sin afectar el tono ni el volumen.